Se viene la final de GH2012, el reality para el que Telefe apostó todo desde el lanzamiento y luego lo fue reduciendo debido al menor rendimiento del esperado. Un portal de internet conversó con su conductor, Mariano Peluffo, que dio su visión sobre esta edición del reality.
Desde el inicio del formato fuiste “escalando” en Gran
Hermano y terminás como el conductor oficial, ¿cómo vivís este final
desde ese lugar?
Con muchas expectativas. Sobre todo por la decisión de la gente.
Porque los participantes que quedaron tal vez no son los más previsibles
o populares para llegar a ganar y a veces el público ve cosas que uno
cree que ve y no ve otras que uno cree que ve… Este Gran Hermano, a diferencia de otros Gran Hermano,
tuvo una casa mucho tiempo dividida en dos grupos y la gente copió una
misma dinámica afuera. Entonces no había fanáticos de un participante en
particular, sino de un grupo u otro. El público se dividió en dos
grupos y salió a votar por cómo seguía al grupo…
Pero tal vez esto produce que el final no tenga demasiada expectativa…
Yo no diría que no hay expectativa. Gran Hermano es
un formato que funciona así en todos los países, hay ediciones en las
que la gente se engancha más y ediciones que funcionan mejor en materia
de audiencia, pero siempre resultan un negocio rentable. El público a
veces acompaña masivamente y a veces acompaña bien. Hubo galas que
terminaron después de medianoche y midieron arriba de 12 puntos. Y eso
está muy bien para la tele de hoy. Tal vez no son los números que tenía GH2011, pero ha pasado con todos los Gran hermano. Algunas ediciones funcionan mejor que otras en términos de audiencia, el primer Gran Hermano
explotó, el segundo funcionó, el tercero un poco menos, es cuestión del
momento en que sale el formato y si se lo dejó descansar o no. Los que
más miden son los que vuelven después del descanso que les da el canal,
pero todos son un negocio rentable.
Entonces se viene un tiempo de descanso.
Yo creo que si. Pero igual la tele todavía está ansiosa por consumir
realities, es un formato que gusta, la gente se engancha con eso de “la
gente común”. Marcha muy bien ahora con Soñando por cantar, el público siente la identificación. Pero a GH se le exigió mucho, por eso tal vez es un formato que tiene que descansar cada tanto.
Es cierto, se le exigió que midiera como el año pasado…
Sí, y eso depende de la lectura del programador. Tomás Yankelevich lo
sacó a la cancha apostándole todo, con muchas emisiones y tuvo la
“muñeca” para modificar la programación cuando el producto no alcanzó
las expectativas como para ser el eje de programación del canal. Dulce Amor, Graduados, Minuto para ganar miden mejor y eso es una realidad que no se puede eludir. Esos son golazos que Gran Hermano no pudo meter este año.
¿Qué creés que le faltó?
Para mí no es una cuestión de condimentos como cuando se hace una
ensalada, que se puede analizar qué le falta y qué le sobra. Para mí
tiene que ver con el clima y las ganas que tiene la gente de verlo
masivamente o no. Analizando fríamente todo lo que pasó en este Gran Hermano,
fue una edición muy fuerte. Hubo muchas parejas, casi todas tuvieron
relaciones, hubo desnudos, hubo intercambio con Israel, hubo escenas de
discusiones fuertes, peleas a las manos. Todos los condimentos que un
programa tiene que tener. La ensalada era completita, después es el
público el que elige si la quiere comer. Pero yo creo que tenía todos
los condimentos. Hubo ediciones en las que pedíamos por favor que
alguien bese a alguien.
¿Te quedó algún tipo de reclamo al canal?
Porque el programa terminó con muy poco espacio, sin debates diarios,
con galas muy tarde… No, yo entiendo que tiene que ver con cómo el
programa se articula con el resto de la programación. Me pareció bien.
Yo juego para un equipo y a veces me toca jugar de una posición, a veces
de otra, a veces me toca no jugar, a veces el equipo juega mejor. Soy
conciente de que esta edición cumplió, pero no dio lo que se esperaba y
por eso vamos a terminar bien, en fecha como estaba pautado. Porque tal
vez en el imaginario colectivo se cree que lo apuramos, pero no es así,
de hecho es uno de los Gran Hermano más largo que hacemos.
Fuente: Televisión.com.ar

